Reconocer cuando ya no se es dueño del cuerpo y aceptarlo como un hecho inexorable fueron los golpes más duros para Ronaldo y Carlos. Canalizar las energías y reorganizar las ganas de vivir… serán sus próximos pasos.
Nadie, nadie, nadie tiene derecho a increpar, ni a reclamarle nuevos triunfos al brasileño Ronaldo Luis Nazareio de Lima. Al boricua Carlos Delgado tampoco se le puede fustigar por su retiro poco antes de alcanzar los 500 cuadrangulares.
Ahora soy yo quien tiene que reconocer, aceptar y canalizar energías. Y hacia ese camino me dirijo. No hay de otra.