Haití no termina después de quedar fuera de las portadas.
Antes necesitó. Ahora necesita más.
Con o sin Intrusos, no se puede existir.
Vamos a vivir. Todos.
Cada día, miles de personas en el mundo descubren condiciones que atentan contra su vida. La diferencia entre unas y otras no está en la gravedad de la condición. Está en la forma de enfrentarla, de confrontarla; y cuando ya no queda más... de conVivir, ¡para vivir! "Intruso" (el tumor cerebral que me habita desautorizado desde el 1998) tendrá que entender que en esta lucha de cuerpo a cuerpo... ganarme no le será empresa fácil, aunque me caiga de vez en cuando.