Malas noticias: no voy a poder cumplir “los quiero nuestros de cada día”.
Buenas noticias: extendí las fechas de las metas a corto plazo para darme la oportunidad de alcanzarlas.
¿Que si suena a trampa? ¡Já! Ni que me importe un pepino angolo (por cierto, nunca he visto uno). ¿Que si es un mecanismo para no frustrarme? Pues me felicito a mí misma por el esfuerzo que hago para no frustrarme: “Misma.. ¡felicidades!”
Mejores noticias: el martes superé la prueba de levantar “mil libras” con cada pierna durante mis rutinas de ejercicios en el agua en float. Sobre la cifra… pues honestamente “mil libras” parecían... porque además, tenía unas ligas que me hacían resistencia adicional. ¿Sobre las piernas? Hay que felicitar a la República Independiente Izquierdista (o sea, la pierna izquierda) que hizo lo que el cerebro le ordenó por instrucciones de Debbie. Se tardó un chin en recibir la señal, y hasta fastidió con dolor y amenaza de convulsión, pero la venció mi cerebro y pude hacer el ejercicio. No faltaba más.
¿Mientras? Mi terapista y yo nos tomamos un “descanso” de las terapias en agua. Festejaremos la Navidad de mi patria, que se extiende durante dos meses (de diciembre a enero). En enero regresaré a las rutinas en agua en float con las pesas de “mil libras” y las ligas de resistencia. Y ya veremos cómo adelanto en route a las metas que me propuse a corto y mediano plazo con las terapias en agua. Lo seguiremos combinando con acupuntura, acupresión, láser y todo lo que proponga Diego, el mejor médico-hipnoterapeuta-acupuntor del mundo.
¿Intruso? No opina... es más, ¡quién sabe si para entonces Diego -el ángel disfrazado de médico acupuntor- lo haya exterminado! Seguiremos informando.
(Foto x Cass)
