Cada día, miles de personas en el mundo descubren condiciones que atentan contra su vida. La diferencia entre unas y otras no está en la gravedad de la condición. Está en la forma de enfrentarla, de confrontarla; y cuando ya no queda más... de conVivir, ¡para vivir! "Intruso" (el tumor cerebral que me habita desautorizado desde el 1998) tendrá que entender que en esta lucha de cuerpo a cuerpo... ganarme no le será empresa fácil, aunque me caiga de vez en cuando.
¡Intruso nunca se enteró del primer millón de visitas!
Aunque tenga pinta de “cliente” de Alcohólicos Anónimos (AA), hoy es uno de esos grandes días de celebración “libre de…”.
Fumadores, alcohólicos, drogadictos y hasta jugadores, saben lo fácil que es caer una y otra vez... y se cuidan. He leído que un medicamento con alto nivel de alcohol puede volarle la cabeza a la mayoría de las personas en proceso de detox.
Por eso, cumplir un día, una semana, un mes, un año libre de las cadenas de los demonios, es fecha de conmemoración despiadada. Como parte de los festejos se recuerdan eventos, y quizás, “el último día de la pesadilla” que retumbó tan fuerte que nos hizo “recular”, amarrarnos los pantalones y tomar una decisión sanadora. ¿Difícil? Muchos lo creen imposible.
Sin embargo es mucho más fácil que lidiar con situaciones que no se escogen. Ese es mi caso. Por eso, gracias al Cielo, hoy celebro 200 días libre del infierno de las convulsiones provocadas por Intruso… y sigo contando mientras celebro cada día de Vida.
(Foto del Gueb... todavía no salto así...)
I just want to celebrate
I just want to celebrate another day of livin'
I just want to celebrate another day of life
I put my faith in the people
But the people let me down
So I turned the other way
And I carry on, anyhow
That's why I'm telling you
I just want to celebrate, yeah, yeah
I just want to celebrate, yeah, yeah
Another day of living,
I just want to celebrate another day of life
Had my hand on the dollar bill
And the dollar bill blew away
But the sun is shining down on me
And it's here to stay
That's why I'm telling you
I just want to celebrate, yeah, yeah
Another day of living, yeah
I just want to celebrate another day of living
I just want to celebrate another day of life
Don't let it all get you down,
Don't let it turn you around and around
And around and around
Well, I can't be bothered with sorrow
And I can't be bothered with hate, no, no
I'm using up my time by feeling fine, every day
That's why I'm telling you I just want to celebrate
Aw, yeah
I just want to celebrate yeah yeah
Another day of living, yeah yeah
I just want to celebrate another day of livin', yeah
Rasgando su guitarra literalmente en el mar, Rosana Arbelo dice que sin miedo, “lo malo se nos va volviendo bueno”, que “las calles se confunden con el cielo, y nos hacemos aves, sobrevolando el suelo”. Dice también que sin miedo “no hay sueños imposibles ni tan lejos”.
Y tiene razón Rosana. Sin miedo podemos hacer cada paso mejor; podemos –como bien dice- alzar las yemas de los dedos y “de puntillas tocar el universo".
Esto será así, siempre y cuando nos agarremos del "miedo bueno"; el que nos da fuerzas para continuar... nunca del que nos paraliza y no nos permite actuar. Por eso hoy, con la Canción de Domingo en lunes, me siento en la obligación de preguntar, ¿por qué tenemos miedo?
Sin Miedo (Rosana)
Sin miedo sientes que la suerte está contigo
Jugando con los duendes abrigándote el camino
Haciendo a cada paso lo mejor de lo vivido
Mejor vivir sin miedo…
Sin miedo, lo malo se nos va volviendo bueno
Las calles se confunden con el cielo
Y nos hacemos aves, sobrevolando el suelo, así
Sin miedo, si quieres las estrellas vuelco el cielo
¡Lo que hace una pequeña cabina que sube con energía eléctrica y baja de forma hidráulica entre los dos pisos de mi hogar (recordemos que no "existo" en "una casa", VIVO en un HOGAR)!
Todavía no he dado los detalles de mis aventuras de agosto pasado porque necesito los resultados de un MRI que no me pueden hacer hasta abril. Tiene que ser en el MD Anderson Cancer Center, en Texas. El pugilato es que el frío exacerba mi nueva condición física… De manera, que aunque muera por contarlo, me tengo que aguantar hasta abril para explicar el motivo de tanta Canción de Domingo en mis tres casitas.
Mientras, les presento a mi Pegasus, el caballo alado que desde hace par de semanas me permite otro grado de independencia tras canjear a Intruso por mis piernas. No lo dije antes porque tenía que asegurarme que Pegasus es más obediente la Pichi Pata Derechista copiona traviesa del mal ejemplo que le dió la República Independiente Izquierdista.
Tampoco iba a darle loas a Pegasus sin confirmar que no me dejaba atorada en el entre cielo de mi microcosmos…
Simple, sencilla. Con amor, igualdad, inocencia y libertad. Sin dejar fuera los prejuicios, la malicia, la opresión…
En referencia y con respeto a las relaciones hombre/mujer; mujer/hombre; hombre/hombre; mujer/mujer; padres e hijos; hijos/padres… cuando el amor es lo más importante en la vida y no hay recelo en cantar a los Siete Vientos que “Lo mejor de mi vida eres tú”… en inglés, en español… en la salud, en la enfermedad… en las alegrías, en las tristezas… ¡en el idioma del amor!
Hoy canto –en y fuera del baño- ésta Canción de Domingo.
Al despedirnos del 2010… cuando la última copa de champán esté vacía y se apaguen las luces de los fuegos artificiales… ¿viviremos en un mundo donde cada vecino se pueda considerar un amigo? ¿Dejaremos morir la esperanza? ¿Tendremos la voluntad de hacer el bien sin mirar a quién?
Al barrer el confetti, ¿eliminaremos los malos entendidos? ¿La violencia? ¿La envidia?
Al recibir el 2011, tus nuevos propósitos, tus ilusiones, tus sueños… ¿serán constructivos y colectivos?
Por muchas razones no puedo ir. Ni siquiera sé si en algún momento lo logre. Solo puedo decir que la tengo presente todo el año y que fue el último lugar al que viajó mi Madre (Mariana de altos vuelos); de donde me trajo la imagen más bella que tengo de la Virgen de la Guadalupe.
A ella y a los mexicanos en todas las geografías del mundo, mi Canción de Domingo… desde la isla más bella del Caribe.
Este año ha sido de lujo porque me lo he gozado "hasta el cabo"... a pesar de todo. No pudimos celebrar mi cumpleVidas como yo quería: en un crucero por el Mediterráneo.Pero no me hizo falta. Ya estoy acostumbrada a que cada vez que lo planifico, Intruso crece, fastidia… y me arma un boicot.
Mi forma “natural” de celebrar mis cumplevidas había sido con Mami. Cuando ella se fue, empecé a celebrarlo de otras formas… pero eso no era. “Escuché” la voz de Mami –quien me enseñó que el 30 de noviembre es mío de sol a sol y volví a otro ceremonial que había hecho algunos años antes: documentar con fotos del amanecer y el atardecer de ese día.
Pero este año Intruso se manifestó en todo su esplendor y me volvió a boicotear. En el 4to. intento de arrancármelo, me dejó 14 días en dos hospitales y 41 en un hospital-centro de rehabilitación física para lograr que un cuerpo con dos extremidades en rebelión lograran seguir los comandos de un cerebro demasiado lacerado.
Mis nuevos impedimentos no me permitieron hacer las fotos… pero miren quien llegóal rescate desde su propia casita: ¡AnTo!
Tengo una amiga que hoy está de cumplevidas... Cassiopeia! del maravilloso blogConViviendo con Intruso Además deleita con sus historias endeMadre, y enA Cualquiera le sucede. Sé que ama la naturaleza. Le tengo un pequeño regalo. Ínfimo para todo lo que esta valiente merece... Mi querida Cassio, desde este rinconcito te deseo el mejor cumpleaños y que se vengan muchos más llenos de alegría y con ese intruso AFUERA.
Te quiero mucho!
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Gracias, amiga-colega. No me hizo falta el crucero por el Mediterráneo, ni hacer las fotos de los primeros y últimos rayos de la luz de mi día. Tu foto está divina. Mami, sigue siendo mi inspiración, modelo y quien se encarga de acurrucarme con el calentito del sol. Ella también me recuerda que no me hace falta celebrar en el "fancy mode", mi cumpleVida.
Catch a falling star
Catch a falling star an’ put it in your pocket,
Never let it fade away!
Catch a falling star an’ put it in your pocket,
Save it for a rainy day!
For love may come an' tap you on the shoulder,
Some star-less night!
Just in case you feel you wanna’ hold her,
You’ll have a pocketful of starlight!
Catch a falling star an’ ( Catch a falling . . . ) put it in your pocket,
Never let it fade away! ( Never let it fade away! )
Catch a falling star an’ ( Catch a falling . . . ) put it in your pocket,
Save it for a rainy day! ( Save it for a rainy day! )
For love may come and tap you on the shoulder,
Some star-less night!
An’ just in case you feel you wanta’ hold her,
You’ll have a pocketful of starlight!
( . . . pocketful of starlight! ) [ hum in time ]
Catch a falling star an’ ( Catch a falling . . . ) put it in your pocket,
Never let it fade away! ( Never let it fade away! )
Catch a falling star an’ ( Catch a falling . . . ) put it in your pocket,
Save it for a rainy day! ( Save it for a rainy . . . Save it for a rainy, rainy rainy day! )
For when your troubles startn’ multiplyin’,
An' they just might!
It’s easy to forget them without tryin’,
With just a pocketful of starlight!
Catch a falling star an’ ( Catch a falling . . . ) put it in your pocket,
Never let it fade away! ( Never let it fade away! )
Catch a falling star an’ put it in your pocket,
Save it for a rainy day!
( Save it for rainy day! ) Save it for a rainy day!
La otra noche soñé que podía caminar. Y que había vuelto a bailar. Es de lo peor. En esos lapsus olvido que no es posible. Entonces, cuando me impulso para salir de la cama, el dolor me regresa a la realidad: que la Puta República Independiente Izquierdista convenció a la Pichi Pata Derechista y que ahora sí que estaba complicado mi cuerpo.
Las dos piernas se habían declarado independientes y en estado de inmovilidad. Ninguna quiere obedecer los comandos del Imperio Cerebral y se hacen las desentendidas.
¡Qué tontitas! ¡Con lo mucho que gozábamos cuando la Nación Completa se unía para seguir la música!
Les recordé aquella noche cálida en La Habana cuando bailamos con los Van Van en plena tarima y con el sandungueo caribeño el pegajoso paso del buey cansa’o… y cuando creí que había acabado la rebelión, ¡desperté!
¡Recórcholis! Con lo facilito que era el paso del buey cansa’o… de los Van Van. Garibaldi lo estilizó ... pero no deja de ser cansa'o.
Sobre las fotos e ilustraciones aquí presentes...*
* Si alguien se ofende con la publicación de alguna foto tomada prestada de la Gueb, que lo diga y la borro inmediatamente. Si le ofende mucho, mucho le pido excusas públicamente por el malrato.
Si alguien toma alguna de las mías, que no sea tontito y lo diga, que difícil que es esta pendejada de tomar fotos sin poder mover el culo de una silla.
Aprendiz a fuerza de tropezones.
En la mitología, la madre insoportablemente orgullosa de Andrómeda.
En la vida real, soy una mujer de 56 años, que con la bendición del Cielo tiene el privilegio de ser la madre -insoportablemente orgullosa- de dos guapos hombrones de 26 y 22 años.
Para disfrutar verlos crecer, hace 13 años que insisto en Vivir -no existir- gozando cada minuto, cada latido y cada suspiro que le robo a todas las prognosis médicas tras un tumor cerebral "benigno" que me habita sin autorización desde el 1998. El tumor que nos cambió la vida como familia, no me permitió bailar con mis hijos en las fiestas de graduación, pero los ví desfilar, orgullosa de sus logros. No me permitió correr bicicleta con ellos, ni continuar mis desafíos al viento con juguetonas chiringas; pero los he visto hacerlo.
Con ellos -Mi Hijo Favorito de los Mayores, y Mi Hijo Favorito de los Menores- comparto el camino de la vida... insoportablemente feliz de la mano de mi esposo.