
Turn, turn, turn
Adaptacion del Eclesiastes; Música de Pete Seeger, cantan The Byrds
Cada día, miles de personas en el mundo descubren condiciones que atentan contra su vida. La diferencia entre unas y otras no está en la gravedad de la condición. Está en la forma de enfrentarla, de confrontarla; y cuando ya no queda más... de conVivir, ¡para vivir! "Intruso" (el tumor cerebral que me habita desautorizado desde el 1998) tendrá que entender que en esta lucha de cuerpo a cuerpo... ganarme no le será empresa fácil, aunque me caiga de vez en cuando.

Turn, turn, turn
Adaptacion del Eclesiastes; Música de Pete Seeger, cantan The Byrds

Llueva, truene o relampaguee, adoro la vida. Me gusta respirar suavecito y despacio; pero también profundo y lentísimo. Me gusta disfrutar el aroma de los ilán ilán que hemos tenido en nuestras dos casas, así como el fuerte y perturbador olor a bacalao hervido que fastidia a mi esposo y que "reportan" hasta los vecinos.
Nada como los atardeceres y amaneceres… principio y fin de cada día que pintan el cielo de forma particular haciéndolos únicos e irrepetibles. No hubiera podido decir que vivo sin la mirada inocente de mis niños, ni sin el saladito de sus lágrimas en mi cara.
¿Entre los sabores? Chocolate negro amargo cuando al noventipico porciento; y más aun, con pedazos de cacao. Amo la parcha y el limón agrio; pero también las dulces chinas mandarinas reconocen que hacen fiesta en mi paladar.
La suave piel de Mis Hijos Favoritos cuando eran bebecitos y las saladas olas de mares tranquilos y tibios han sido mis caricias favoritas; pero también me maravillo de la áspera y tibia lengua del un becerro recién nacido que busca la teta de la madre. Ni me deja de asombrar la espinosa piña, que esconde aromas y sabor de toque tropical bajo de cáscara con "punzones".
Por más que viva querría escuchar noche y día el sonido de las piedras en un lugar específico de la isla de Culebra, donde olas las baten sin posibilidad de cansarse. ¡Cuánto daría por escuchar, las garatas y regaños de mi madre… a los que nunca le hice caso!
Cinco sentidos para gloriarse de estar vivo...
Sin embargo, porque honrar la vida "no es lo mismo que vivir”, en mi Canción de Domingo (en domingo) hoy quiero “honrar la vida”. Es que “Merecer la vida es erguirse vertical más allá del mal, de las caídas...“
Victoria -mi compu/notebook- me hizo una mala jugada. La entrada que te anticipé el otro día, desapareció. Después pensé que tal vez no era la más adecuada a raíz de tu experiencia como sobreviviente del sismo que agredió tu Japón.
De manera que un poco retrasada, aquí va mi Canción de Domingo… “Sale el Sol” porque “un día después de la tormenta, cuando menos piensas sale el sol”… que ya se va viendo en la Tierra del Sol Naciente.
(Foto, x Cass... Amanecer del 30 de noviembre del 2009, de un punto cercano al Puerto Rico Trench. regalo especial para Mauro)
“Sale el Sol” (Shakira)

Se cataloga como una de las canciones más positivas de su época, final de los 60 (1969, específicamente). Es la advertencia al mundo de que nada te va a frustrar, ni las gotas de lluvia que caen sobre tu cabeza; y que, según la canción, parecen ser fuertes chubascos.
Es el anticipo al mundo de que no vas a permitir que se te enrojezcan los ojos del llanto por un informe de tiempo borrascoso.
Es decirle al mundo que enfrentaste al sol por haberse quedado dormido en el trabajo… y que ni él te va a hacer cejar tu empeño de continuar adelante por llantos y quejas. Es que ni por el chapuzón de las nubes negras te va a dejar vencer… ni desdeñar la felicidad que se aproxima.
Es mi Canción de Domingo (en lunes) porque así me siento. Intruso no me vence… aunque actúe como tormenta.
(Foto de Google)

Aunque tenga pinta de “cliente” de Alcohólicos Anónimos (AA), hoy es uno de esos grandes días de celebración “libre de…”.
Fumadores, alcohólicos, drogadictos y hasta jugadores, saben lo fácil que es caer una y otra vez... y se cuidan. He leído que un medicamento con alto nivel de alcohol puede volarle la cabeza a la mayoría de las personas en proceso de detox.
Por eso, cumplir un día, una semana, un mes, un año libre de las cadenas de los demonios, es fecha de conmemoración despiadada. Como parte de los festejos se recuerdan eventos, y quizás, “el último día de la pesadilla” que retumbó tan fuerte que nos hizo “recular”, amarrarnos los pantalones y tomar una decisión sanadora. ¿Difícil? Muchos lo creen imposible.
Sin embargo es mucho más fácil que lidiar con situaciones que no se escogen. Ese es mi caso. Por eso, gracias al Cielo, hoy celebro 200 días libre del infierno de las convulsiones provocadas por Intruso… y sigo contando mientras celebro cada día de Vida.
(Foto del Gueb... todavía no salto así...)
I just want to celebrate

¿Retro? Bastante para ser un domingo soleado después de varios días de lluvia. Pero ni la felicidad, ni los corazones contentos están pasados de moda.
Por eso - y por más-, la Canción de Domingo de hoy es una de pura felicidad que nos deja con el corazón contento, y, en mi caso… pleno de ilusiones.
La felicidad jajajajá
Antes nunca estuve
Así enamorado
No sentí jamás
Esta sensación
La gente en las calles
Parece más buena
Todo es diferente gracias al amor
La felicidad jajajajá
De sentir amor… o, o, ó
Hoy ya sé cantar
A mi corazón
La felicidad jajajajá
Me la dio tu amor, o, o, ó
Hoy vuelvo a cantar
Gracias al amor
(Y todo gracias al amor…)
x_x
Corazón Contento
Tu eres lo más lindo de mi vida
Aunque yo no te lo diga
Aunque yo no te lo diga
Si tu no estás no tengo yo alegría
Yo te extraño de noche
yo te extraño de día
Yo quisiera que sepas,
que nunca quise así
Que mi vida comienza cuando te conocí.
Tu eres como el sol de la mañana
Que entra por mi ventana
Que entra por mi ventana
Tu eres de mi vida la alegría
Eres sol de mis noches y la luz de mis días, yea.
Tengo el corazón contento
El corazón contento
Lleno de alegría
Tengo el corazón contento
Desde aquél momento en que llegaste a mí
Le doy gracias a la vida
Y le pido a Dios que no me faltes nunca
Yo quisiera que sepas,
que nunca quise así
Que mi vida comienza cuando te conocí.
Tengo el corazón contento
el corazón contento
y lleno de alegría
tengo el corazón contento
Desde aquel momento en que llegaste a mi
Le doy gracias a la vida
Y le pido a Dios que no me faltes nunca

Rasgando su guitarra literalmente en el mar, Rosana Arbelo dice que sin miedo, “lo malo se nos va volviendo bueno”, que “las calles se confunden con el cielo, y nos hacemos aves, sobrevolando el suelo”. Dice también que sin miedo “no hay sueños imposibles ni tan lejos”.
Y tiene razón Rosana. Sin miedo podemos hacer cada paso mejor; podemos –como bien dice- alzar las yemas de los dedos y “de puntillas tocar el universo".
Esto será así, siempre y cuando nos agarremos del "miedo bueno"; el que nos da fuerzas para continuar... nunca del que nos paraliza y no nos permite actuar. Por eso hoy, con la Canción de Domingo en lunes, me siento en la obligación de preguntar, ¿por qué tenemos miedo?

¡Lo que hace una pequeña cabina que sube con energía eléctrica y baja de forma hidráulica entre los dos pisos de mi hogar (recordemos que no "existo" en "una casa", VIVO en un HOGAR)!
Todavía no he dado los detalles de mis aventuras de agosto pasado porque necesito los resultados de un MRI que no me pueden hacer hasta abril. Tiene que ser en el MD Anderson Cancer Center, en Texas. El pugilato es que el frío exacerba mi nueva condición física… De manera, que aunque muera por contarlo, me tengo que aguantar hasta abril para explicar el motivo de tanta Canción de Domingo en mis tres casitas.
Mientras, les presento a mi Pegasus, el caballo alado que desde hace par de semanas me permite otro grado de independencia tras canjear a Intruso por mis piernas. No lo dije antes porque tenía que asegurarme que Pegasus es más obediente la Pichi Pata Derechista copiona traviesa del mal ejemplo que le dió la República Independiente Izquierdista.
Tampoco iba a darle loas a Pegasus sin confirmar que no me dejaba atorada en el entre cielo de mi microcosmos…
(Foto, del Web)

Simple, sencilla. Con amor, igualdad, inocencia y libertad. Sin dejar fuera los prejuicios, la malicia, la opresión…
En referencia y con respeto a las relaciones hombre/mujer; mujer/hombre; hombre/hombre; mujer/mujer; padres e hijos; hijos/padres… cuando el amor es lo más importante en la vida y no hay recelo en cantar a los Siete Vientos que “Lo mejor de mi vida eres tú”… en inglés, en español… en la salud, en la enfermedad… en las alegrías, en las tristezas… ¡en el idioma del amor!
Hoy canto –en y fuera del baño- ésta Canción de Domingo.
(Foto, del Web)