
Yanni fue el refugio de Mi Hijo Favorito de los Mayores en el momento de la Primera Gran Tormenta Familiar causada por la aparición de Intruso (el tumor cerebral “benigno” que supuestamente todavía pulula en mi terca cabecita).
Está probado que los adultos nos refugiamos en la música. Los niños también. El chico, que ahora es un hombrón, se refugió bajo las alas del Johann Pachelbel y de Yanni.
Dos meses antes del jueves que me dijeran “te puedes morir el lunes, durante la cirugía”, habíamos ido a un concierto de Yanni con el chico. Celebrábamos mi cumpleaños #42. Él, a sus 12 años y medio, quedó extasiado con la interpretación y estuvo escuchándola día y noche durante los 11 días que estuve “vacacionando” en la Unidad de Neuro Intensivo. Se mantuvo en la misma onda durante casi dos meses más mientras estuve en el centro de rehabilitación física en Estados Unidos.
Mi Mejor Amiga/Ángela/Hermana/Comadre me regaló el DVD del convierto de Yanni en el Acrópolis. A mi regreso a casa, el chico continuó “ariando” por varios años. Y no lo olvida, porque lo comentamos en estos días.
Yanni viene a Puerto Rico en diciembre de este año. Va a hacer uno de esos grandiosos espectáculos en localidades magnificentes. Esta vez, en nuestro Fuerte San Felipe del Morro, de frente al mar. Si yo fuera él, planificaría un horario pre crepúsculo.
No creo que me sea posible asistir por lo irregular del terreno. No quiero fastidiar ni silla de ruedas, ni mi scooter. Pero tan pronto salga a la venta el DVD, lo voy a pedir de regalo y lo voy a ver, a ver, a ver… con Mi Hijo Favorito de los Mayores para conmemorar nuestro Grandioso y Espectacular Milagro Terrenal a cargo del Director de la Orquesta Celestial.








