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sábado, 22 de mayo de 2010

Piropos Espontáneos y Genuinos IV

Hay piropos que hacen llorar. En mi caso, son los que no contesto con mi acostumbrada irreverencia: a la defensiva, "de la vaqueta", o con un "de la manga production". Son los que me atraganto por respeto y cariño "del bueno" al ingenuo interlocutor. Irremediablemente, cuando de golpe te encuentras a alguien no te ha visto durante varios meses -periodo de tiempo lo empleaste en sobrevivir con medicamentos que te engordaron como ballena- pueden pasar muchas cosas.

A mí, me pasó de todo con todo tipo de personaje. Tenía que ser así porque a causa de uno de los protocolos de medicamentos de "trial & error", subí unas 30 libras, 4 tamaños de ropa y dos de zapatos. La cara se infló pareja al resto del cuerpo, incluidos los dedos. En cuestión de días, el anular derecho enterró el aro de matrimonio, y las pulseras no salían de la mano. El reloj me ahorcaba la muñeca.

Esperanzada en que se trataba de una condición temporera, me hice de un "ajuar" limitado en colores oscuros para trabajar que parecía uniforme porque los repetía cada dos días por obra y gracia de la lavadora. Eran dos pantalones, dos chaquetas y 5 blusas stretch de colores brillantes para cada día de la semana. Un solo par de zapatos negros, unas chancletas de goma transparentes, y unas zapatillas deportivas (tenis shoes) blancas. Dos pantalones cortos stretch y un mahón (jean).

Como es natural, no me sentía bien conmigo 24/7. Mirarme las manos, los pies, a la hora de vestirme, bañarme, antes de comer... en todo momento estaba consciente de que parecía un híbrido entre ballena y vaca O sea, como una "balleca".

Los encuentros con colegas, y conocidos con los que no se comparte con frecuencia siempre producían escenas non gratas. De casi todas salía triunfante con un magistral golpe bajo. Pero no siempre fue así.

Una de las más tristes y frustrantes sucedió con uno de los más altos ejecutivos de la empresa donde trabajo. Un señor que estaba a punto de jubilarse a quien le guardo y le guardaré un cariño muy grande siempre.

-"Fulana, le sientan muy bien esas libritas. Tan flaquita se veía triste", dijo mientras a mí se me trancaron dos lagrimones que no quise dejar salir.

-"Pobrecito...", pensé. "No me atrevo decirle que antes, cuando estaba flaca, era feliz por desconocer de Intruso".

-"Ni después de los embarazos se vió usted tan bonita", dijo con ingenuidad. Mientras, yo bajé la cabeza para que no viera como me despedazaba los labios para no contestarle.

Nunca le dije lo que le hubiera espetado a cualquier otra persona: que, en efecto, había quedado como una ballena después de que me hicieran una cesárea cerebral.

No sé a quién le comentó sobre mi deformidad, pero al otro día se tomó la molestia de recorrer el largo trecho entre las oficinas de los ejecutivos hasta las de los ejecutados. Para el asombro de todos, se me acercó para decirme que ya sabía "todo". Que lo sentía y que me quería dar un abrazo.

-"Tranquilo Don Fulano, este es uno de los precios que pago por el privilegio de Vivir".

Y bajé la vista para no ver sus ojos mojados.

(Foto de ballena de la Web... nunca dejé que me retrataran como "balleca")


19 comentarios:

Canoso dijo...

En esta ocasión se comprende que no contraatacaras, cuando no se ve maldad en el "piropo", tampoco es plan de darle la estocada... Al menos eso creo.

Besos y buen fin de semana

Magdalena Barreto dijo...

Es una historia muy bonita y conmovedora...Imagino cómo te sentiste, porque no sólo te estabas enfrentando a la enfermedad, sino también a una transformación física inesperada, que suele levantar muchas ampollas, por el desconocimiento de la gente.
Pero ese jefe tuyo, fue muy sutil en cuanto a sus comentarios, y su gesto de ir a darte un abrazo, me parece muy digno y de agradecer.
Bonita historia...
Un beso fuerte

fiaris alfabeta dijo...

Este piropo estuvo fuerte sister ,pero eso si que bueno saber que hay gente que a una la quiere,un abrazote,besos.

Ricardo Marin dijo...

Querida casiopeia disculpa que no haya leido tu blog y no haya contestado atus valiosos comentarios tan interesantes que me haz hecho, buscare tiempo y te contestare.

Un abrazo muy fuerte.

Cassiopeia dijo...

Canoso, estás en lo cierto. Afortunadamente no me arrancaron del cerebro la capacidad para distinguirlo.
No tienes idea de cómo me duele todavía saber que le causé dolor.
Buen fin de semana a tí también.

Cassiopeia dijo...

Magdalena, te confieso que en crisis de salud como esa, surgen demasidas situaciones de distintos tipos y es muy difícil defenderse de todo a la vez.
Por eso insisto en que nos tenemos que dar la oportunidad de llorar... y de secarnos las lágrimas con nuestros propios pañuelos.

El "Don" es alguien muy especial, a quien respeto y admiro muchísimo y nunca le daría uno de mis usuales disparos a sangre fría y a quemaropa.

Besos.

Cassiopeia dijo...

fiaris, ese "piropo" me destrozó.

Si bien es cierto que a las mujeres no se les bromea con la edad ni el peso... a mí nunca me ha importado. De hecho, la primera que bromea con mi edad y peso soy yo misma.

Pero en esa época, las circunstancias me dolían más que ahora, que ya estoy acostumbrada, además que no tuve el valor de decirle la verdad para no apenarlo.
De veras que él es muy querido (para mí).

Besos hermana.

Cassiopeia dijo...

Tranquilo, Ricardo. Pero ahora estás "castigado". Tengo otra casita, que como padre amoroso que eres, te va a gustar:

http://demadre-cassiopeia.blogspot.com

Cariños

delia dijo...

Hay quien mete la pata ingenuamente y seguro que se siente mal al descubrirlo por si mismo. A éstos les damos el perdón.
Al resto, a los malintencionados ni agua.
besos y ánimos

Cassiopeia dijo...

Así es, Delia. No te creas, es bien difícil. La mayoría de la personas que o no conozco, o hace tiempo que no me ven y no saben, no buscan mis disparos con imprudencias. Aunque no lo parezca, soy bastante tolerante.

Muchos, muchos besos Delia. Los quiero mucho.

La cuentera Idaluz dijo...

Igualmente me pasa que un tratamiento médico ha hecho que engorde unas tallas. Mi tripita hace que parezca una mujer embarazada, así que cuento con la ventaja de que me dejen el asiento en autobús, metro... Alguna vecina cotilla me pregunta si estoy embarazada!!! Opto por no dar explicaciones.
Saludos desde Madrid, España.

Missbook asg dijo...

tengo que decir que me entretuve muchisimo leyendo, sobre todo con lo de la balleca, ajjaja, me aprecio tan ingenioso. tambien me afecte en algunas partes, pero creo que asi es la vida, y bien sabemos que hay que seguir, jj, te dejo muchos cariños.

Cassiopeia dijo...

Missbook asg!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
No tienes idea de lo que te he extrañado. Ya no me atrevía ponerte más comentarios ni por acá ni en f/b.

Qué alegrón me das.
Sobre lo de la balleca... sepa usted Miss que la ballena era la parte del frente (para ahorrarme los cuernos). El problema es que las tetas me quedaron demasiado atrás. Besos

Amaranta dijo...

Es una pereza tener que explicarle a la gente cosas que ni tu misma te explicas a tí misma... lo bueno (porque todo tiene su lado bueno así sea difícil de encontrarlo ji ji), es que cuando una se ve obligada a explicar puede encontrar explicaciones para sí misma y sorprendentemente encuentra abrazos donde menos lo esperaba.

Por ahora, te mando uno bien apretado de los míos!

Cassiopeia dijo...

Así es, Amaranta... y el abrazo borra lo otro.
Un abrazote borrón para tí

;)

Cassiopeia dijo...

Cuentera Idaluz, algo me dice que debes tener un catálogo de cuentos. Pienso que lo mejor es ignorarlos, y como haces, aprovechar el privilegio.

Ni te creas que en NY dejan el asiento.

Besos

CORAZÓN VERDE dijo...

Cassiopeia ¿realmente crees que vale la pena escuchar aquello que no nos llena el alma de paz y alegría? yo creo que no, aunque no lo dijera con mala intención te llegó algo que no te hacía bien, a mi me cuesta a veces evitar eso pero cada vez me cuesta menos, aprendes a taparte con una capa invisible para que no te lleguen estas cosas, un abrazo con todo mi cariño y muchos besitos de chocolate y coco

CORAZÓN VERDE dijo...

Hay algo mas cassipeia a veces las cosas no son dichas con mala intención si no por no saber, pero tú eres admirabale por que no te dejastes llevar por una mala percepción simplemente te quedastes esperando la respuesta que te llego después de esta persona, realmente hiciste algo admirable no todo el mundo puede hacer algo así, casi siempre tendemos a dejarnos llevar por lo que percibimos en ese momento, un abrazo y un montón de besos con todo mi cariño

Cassiopeia dijo...

Corazón Verde, cuánta razón en ambos comentarios!

Pero te tengo que decir que aunque me duelan, quiero escucharlo todo.
Aprendo de lo bueno y bien intencionado: con eso me quedo. Lo empaqueto bien apretadito, y si es necesario compartirlo, santo y bueno.

De lo malo tambien aprendo, así que igual lo escucho. No es que me lo quede, pero siempre es bueno tener los oidos sobre tierra.

Lo único que te confieso es que soy como los medicamentos de acción rápida cuando veo mala intención; entonces disparo directo a matar.
No me gustaría, pero ha sido la única forma de sobreVivir tantos años.

Gracias por tus siempre acertados comentarios. Serás un Corazón Verde, pero para mí eres un Sol de Amor.

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Sobre las fotos e ilustraciones aquí presentes...*

* Si alguien se ofende con la publicación de alguna foto tomada prestada de la Gueb, que lo diga y la borro inmediatamente. Si le ofende mucho, mucho le pido excusas públicamente por el malrato.
Si alguien toma alguna de las mías, que no sea tontito y lo diga, que difícil que es esta pendejada de tomar fotos sin poder mover el culo de una silla.

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